Trump despide a Pam Bondi, cuyo período en Departamento de Justicia se caracterizó por turbulencia

Publicado: 2 abr 2026, 10:21 GMT-7|Actualizado: hace 2 horas

WASHINGTON, D.C. (AP) — El presidente Donald Trump destituyó el jueves a la secretaria de Justicia Pam Bondi, poniendo fin a la gestión polémica de una leal que trastocó la cultura de independencia del departamento, supervisó despidos a gran escala de empleados de carrera y actuó agresivamente para investigar a quienes el mandatario percibe como sus enemigos.

El anuncio sigue a meses de escrutinio por el manejo que el Departamento de Justicia ha dado a los archivos relacionados con la investigación de tráfico sexual de Jeffrey Epstein, lo que convirtió a Bondi en blanco de conservadores enfurecidos pese a su estrecha relación con Trump. También tuvo dificultades para satisfacer las exigencias de Trump de procesar a sus rivales políticos, con múltiples investigaciones rechazadas por jueces o jurados.

President Donald Trump participates in a roundtable discussion on public safety at a Tennessee Air National Guard Base, Monday, March 23, 2026, in Memphis, Tenn., with Attorney General Pam Bondi, right.(Bruce Newman | AP Photo/Bruce Newman)

Trump nombró al subsecretario de Justicia Todd Blanche como secretario de Justicia interino, aunque tres personas familiarizadas con el asunto han dicho que en privado ha discutido a Lee Zeldin, el jefe de la Agencia de Protección Ambiental, como una elección permanente.

“Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal, que lealmente sirvió como mi secretaria de Justicia en el año pasado”, expresó Trump en un comunicado. “Amamos a Pam, y ella pasará a un empleo muy necesario e importante en el sector privado, que será anunciado en una fecha posterior en el futuro”.

Bondi, una ex fiscal general de Florida, llegó al puesto el año pasado prometiendo que no lanzaría venganzas políticas pero rápidamente inició investigaciones contra adversarios de Trump, lo que desató denuncias de que la agencia estaba siendo usada como herramienta de venganza del presidente.

Bondi abrió un período de intensa turbulencia en el departamento que incluyó los despidos de fiscales de carrera considerados insuficientemente leales a Trump y las renuncias de otros más. Su salida continúa una tendencia de convulsión en el Departamento de Justicia que ha definido la presidencia de Trump: múltiples secretarios de Justicia en sus dos mandatos han sido expulsados o han renunciado tras demostrar no estar dispuestos o no poder cumplir con sus exigencias para el cargo.

Bondi rechazó las acusaciones de que politizó el Departamento de Justiciae insistió en que su misión era restaurar la credibilidad de la institución tras los excesos de la administración demócrata del presidente Joe Biden con dos casos penales federales contra Trump. Los defensores de Bondi han dicho que trabajó para reenfocar el departamento para abordar mejor la inmigración ilegal y el crimen violento y que trajo un cambio muy necesario a una agencia que, según ellos, apuntó injustamente contra los conservadores.

Abierta lealtad al presidente

La abierta lealtad de Bondi al presidente, sin embargo, fue una ruptura con sus predecesores, quienes por lo general se esforzaron por mantener una distancia prudente de la Casa Blanca para proteger la imparcialidad de las investigaciones y los enjuiciamientos. Bondi se presentó como la principal partidaria y protectora de Trump, elogiándolo y defendiéndolo en audiencias del Congreso y colocando una pancarta con su rostro en el exterior de la sede del Departamento de Justicia.

Pidió el fin de la “politización” de la agencia policial que, según ella, ocurrió bajo la administración Biden, aunque el secretario de Justicia de Biden, Merrick Garland, y Jack Smith, el fiscal especial que produjo dos casos contra Trump, han dicho que siguieron los hechos, las pruebas y la ley en su toma de decisiones. Los críticos de Bondi, mientras tanto, sostienen que fue ella la que politizó la agencia para hacerla sumisa a Trump.

“Ha convertido el Departamento de Justicia del Pueblo en el instrumento de venganza de Trump”, declaró en una audiencia de febrero el representante Jamie Raskin de Maryland, el principal demócrata en el Comité Judicial de la Cámara.

Bondi ofreció una actuación combativa pero pocas respuestas sustantivas en esa audiencia, mientras insultaba a sus interrogadores demócratas, elogiaba a Trump por el desempeño del mercado bursátil y se alineaba abiertamente con un presidente a quien retrató como víctima de juicios políticos e investigaciones pasadas.

Incluso los republicanos comenzaron a cuestionarla, y el Comité de Supervisión de la Cámara, liderado por republicanos, el mes pasado le emitió una citación para que compareciera a una entrevista a puerta cerrada sobre los archivos de Epstein.

Bajo el liderazgo de Bondi, el departamento abrió investigaciones sobre una serie de enemigos de Trump, incluido el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell; la fiscal general de Nueva York, Letitia James; el exdirector del FBI James Comey y el exdirector de la CIA John Brennan. Los enjuiciamientos de Comey y James duraron poco, ya que fueron desestimados rápidamente por un juez que dictaminó que el fiscal que presentó los casos fue nombrado ilegalmente.

Trump elogió y defendió públicamente a Bondi repetidamente, pero también mostró destellos de impaciencia con los esfuerzos de ella por cumplir sus exigencias de procesar a sus rivales. En una extraordinaria publicación en redes sociales el año pasado, Trump instó a Bondi a actuar rápidamente para procesar a sus enemigos, incluidos James y Comey, diciéndole: “Esto no puede esperar, está matando nuestra reputación y credibilidad”.

Bondi supervisó el éxodo de miles de empleados de carrera — tanto por despidos como por salidas voluntarias — incluidos abogados que procesaron a los participantes en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021; encargados de hacer cumplir normas ambientales, de derechos civiles y de ética; fiscales antiterroristas; y otros.

Manejo de los archivos de Epstein

Tuvo dificultades para superar tropiezos tempranos sobre los archivos de Epstein que enfurecieron a conservadores ansiosos por revelaciones espectaculares sobre el caso, que desde hace mucho ha fascinado a los teóricos de la conspiración. Ella misma había alimentado esas sospechas con su sugerencia, en una entrevista de 2025 en Fox News Channel, de que tenía en su escritorio la “lista de clientes” de Epstein. El departamento luego reconoció que no existía tal documento.

Bondi fue ridiculizada por entregar carpetas con archivos de Epstein a influencers conservadores en la Casa Blanca, solo para que más tarde se revelara que no había allí ninguna revelación nueva. Y pese a las promesas de que más archivos se harían públicos, el Departamento de Justicia dijo en julio que no se publicaría nada más, lo que llevó al Congreso a aprobar una ley para obligar a la agencia a hacerlo.

Los tropiezos con los archivos de Epstein llevaron a una sorprendente crítica pública de la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, una amiga cercana de Bondi, quien dijo a Vanity Fair que la secretaria de Justicia “falló por completo”. La publicación por parte del Departamento de Justicia de millones de páginas de archivos de Epstein hizo poco para aplacar las críticas, lo que llevó a un comité de la Cámara, con el apoyo de cinco republicanos, a citar a Bondi para que respondiera preguntas bajo juramento.

Bondi, quien defendió a Trump durante su primer juicio político, fue su segunda opción para dirigir el Departamento de Justicia, después de que el exrepresentante Matt Gaetz de Florida retirara su nombre de consideración en medio del escrutinio por acusaciones de tráfico sexual.