Defensores y empleados estatales critican el cierre temporal de un hospital psiquiátrico juvenil en Nevada

El personal de primera línea y los representantes sindicales advierten que un cierre de al menos seis meses desplazará a pacientes pediátricos vulnerables
Publicado: 30 sep 2026, 12:18 GMT-7|Actualizado: hace 1 hora

LAS VEGAS, NV (Vegas Hoy) - Empleados estatales y defensores de los derechos de la infancia han expresado duras críticas ante la determinación del gobierno de Nevada de cerrar temporalmente el Centro de Tratamiento Desert Willow, el único hospital psiquiátrico estatal para menores de edad.

Líderes sindicales se congregaron frente a las instalaciones y denunciaron que a más de 100 empleados se les notificó que el centro suspenderá operaciones durante al menos seis meses. Aunque una parte del personal será transferida, advirtieron que decenas de trabajadores podrían ser despedidos a partir del 25 de octubre.

Tara Carter, empleada estatal y miembro del sindicato AFSCME, señaló el duro impacto económico para los afectados:

“La semana pasada, más de 100 compañeros de nuestro sindicato recibieron la noticia de que su centro de trabajo cerrará de forma temporal; lamentablemente, decenas de ellos serán despedidos. Es una incertidumbre que ningún nevadense puede afrontar mientras los costos de alquiler, servicios y alimentos siguen por las nubes”, afirmó Carter.

Por su parte, Elisa Cafferata, directora ejecutiva de la organización Children’s Advocacy Alliance, calificó el cierre como un “fracaso sistémico”, señalando que la medida interrumpe la atención de algunos de los menores con mayores necesidades en el estado mientras se prescinde de personal altamente calificado:

“Nevada debe priorizar la salud mental y el bienestar de los menores con hechos, no solo con palabras”, sostuvo Cafferata. “Las vidas de niños, familias y trabajadores se están viendo trastocadas. Se trata de una falla sistémica que vemos con demasiada frecuencia en nuestro estado”.

La asambleísta estatal Erica Roth se sumó al reclamo de los trabajadores y recordó que enfermeros, terapeutas y técnicos han alertado durante años sobre la falta de personal, los problemas de seguridad y la constante rotación en los puestos de liderazgo de Desert Willow:

“La administración del gobernador Lombardo contó con años de advertencias previas y con propuestas de solución sobre la mesa, pero optó por no actuar. Y ahora la salida que encuentran es cerrar las puertas”, cuestionó Roth. “Clausurar un centro no resuelve el problema de fondo; simplemente traslada la carga a los menores, a sus familias y a los propios empleados que siempre buscaron solucionarlo”.

Roth exigió a la oficina del gobernador preservar las fuentes de empleo, transparentar el destino de cada uno de los pacientes y los planes para dar continuidad a sus tratamientos, además de integrar al personal operativo en el diseño del plan de reapertura de Desert Willow, garantizando plantillas seguras y un liderazgo estable.

La oficina del gobernador Lombardo emitió el siguiente pronunciamiento en respuesta:

“La seguridad y el bienestar de los menores de Nevada deben ser la máxima prioridad. El Centro de Tratamiento Desert Willow arrastra deficiencias graves y de larga data que exigen medidas inmediatas. Mantener la operación en sus condiciones actuales solo prolongaría estos problemas, poniendo en riesgo tanto a los niños como al personal. Esta pausa temporal brinda al estado la oportunidad de atender estas fallas de raíz, fortalecer el liderazgo, transformar el modelo de atención, robustecer la capacitación y realizar las adecuaciones físicas indispensables en las instalaciones”.