Una vendedora ambulante de Las Vegas expresa su frustración después de que le confiscaron la comida

Una vendedora ambulante de Las Vegas está expresando frustración después de que inspectores de...
Una vendedora ambulante de Las Vegas está expresando frustración después de que inspectores de salud confiscaron su comida. (FOX5)
Actualizado: 11 mar 2025, 16:23 GMT-7

LAS VEGAS, NV (Vegas Hoy) - Una vendedora ambulante de Las Vegas está expresando frustración después de que inspectores de salud confiscaron su comida.

El Distrito de Salud del Sur de Nevada afirma que los vendedores sin licencia suponen un riesgo de salud, pero la vendedora dice que el proceso para obtener un permiso es demasiado costoso.

La vendedora ambulante lleva más de seis años vendiendo elotes y esquites en las calles de Las Vegas. Pero hace unas semanas, su negocio se detuvo.

“De repente me llegó la ciudad, me dijo que yo no podía vender porque yo no tengo permiso, me empezó a tirar mis elotes,” ella dijo.

Dice que los inspectores de salud le tiraron su comida delante de sus clientes y perdió el dinero que necesitaba para mantener a sus hijos.

“Mis esquites, los tiraron a la basura delante de mí,” ella dijo. “Me dijeron que, como no pago permiso, no puedo trabajar.”

Por un correo electrónico – el Distrito de Salud del Sur de Nevada nos dice que los vendedores no autorizados no siempre siguen los protocolos de seguridad alimentaria adecuados.

“Sin los permisos e inspecciones adecuados, los vendedores de alimentos sin permiso pueden emplear prácticas sanitarias inadecuadas, lo que lleva a enfermedades transmitidas por los alimentos,” dijo el distrito de salud.

Cuando les pregunté si habían investigado algún brote relacionado con los vendedores ambulantes, dijeron:

“No hemos investigado ninguna queja de enfermedades transmitidas por alimentos que impliquen a vendedores ambulantes.”

La vendedora ambulante sostiene que su puesto es limpio y dice que nunca ha recibido quejas de clientes.

“Todo lo que yo vendo es higiénico. Como puede ver todo limpio. Tengo más de seis años vendiendo y ningún cliente se ha quejado.”

Dice que quiere obtener su permiso, pero afirma que el proceso es demasiado caro.

“Uno de los requisitos que piden es que yo compre una lonchera y esa lonchera cuesta más de $80.000, yo no tengo ese dinero.”

El distrito de salud dice que los vendedores no pueden vender comida preparada en casa y deben de tener equipo profesional y un permiso para manipular alimentos.